Astrología

La Astrología es la más antigua de todas las ciencias. No se sabe la fecha exacta en que el hombre comenzó a orientar su vida guiándose por los movimientos celestes, pero sí tenemos referencias que se remontan a las civilizaciones precolombinas en América y el Lejano Oriente. Los arqueólogos y astrónomos que han estudiado las ruinas de las civilizaciones americanas admiten que los mayas estudiaron el curso de los astros con una precisión digna de los mejores observatorios modernos. La estructura social de los estados del Nuevo Mundo reflejaba fielmente el orden cósmico. El estado de Mayapán, por ejemplo, que fue fundado por Kukulcán hacia el año mil, estaba dividido en trece provincias, sin duda representando los doce signos zodiacales en torno al Sol. Este estado era gobernado por trece príncipes. Además existía otro consejo religioso formado por trece sacerdotes. Esta organización de Mayapán demuestra que los antiguos habitantes de América conocían y utilizaban la geografía astrofísica. Sin duda, el pensamiento astrológico ejercía una fuerte influencia sobre las civilizaciones americanas.

Los libros Vedas de la India también hablan de Astrología, y en El Libro de Krsna, por su Divina Gracia Bhaktivedanta Swami Prabhupada, se menciona un tratado astrológico llamado Khamanikya, que describe con exactitud las constelaciones en el momento de la aparición de Krsna, deidad hindú, comentando que los astrólogos hicieron el horóscopo del nacimiento de este ser sobrenatural.

Primera edición impresa del Tetrabiblos. Se transcribe en griego y latín por J. Camerarius (Nuremberg, 1535)Los orígenes más antiguos que se conocen de la Astrología Occidental provienen de Caldea, de donde se extendió a Grecia e Italia. La Astrología griega se fusionó con la egipcia en Alejandría, donde fue codificada por Claudio Ptolomeo, famoso matemático egipcio, autor del conocido tratado de Astrología, El Tetrabiblos.

Durante la Edad Media la Astrología Occidental logró su máximo auge entre los árabes, quienes realizaron profundos estudios de la influencia cósmica sobre el mundo vegetal.

El nacimiento de un ser humano no es obra de la casualidadEl nacimiento de un ser humano no es obra de la casualidad. El Universo y nuestra existencia están regidos por determinadas leyes y si el hombre aprendiese a vivir de acuerdo con ellas podría descifrar el plan universal. La fuerza creadora de la vida se manifiesta a través de una cadena de eventos impulsados a través del tiempo y el espacio mediante el deseo de autoexpresión, que tienen como resultado acciones que causan reacciones de la misma intensidad y características que las del estímulo original, principio que puede resumirse en la frase bíblica de que uno recoge aquello que siembra. Para “recoger una cosecha de deseos” abundante, es vital que el hombre se haga consciente de los ‘métodos de siembra’, siguiendo los dictados de la Naturaleza. En toda la creación se observa la repetición del mismo patrón en las estructuras, de donde se deduce que el átomo está hecho a imagen y semejanza del Universo. La armonía del Universo se mantiene por equilibrio. Cuando alguna forma de la Naturaleza se desequilibra hasta el punto de poner en peligro a otras, es destruida por las fuerzas naturales, o, dicho más claramente, es aniquilada por el resultado de sus propias actividades inarmónicas. La Astrología revela las armonías y desequilibrios del patrón de vida de una persona.

El cuerpo físico no representa nuestras verdaderas dimensiones: es la extensión de nuestra conciencia lo que determina nuestra posición relativa en el esquema del Universo. El cuerpo físico no es más que la parte del ser humano que lo retiene atado a nuestro planeta, al igual que la Tierra se mantiene sujeta al movimiento del Sol, y este, a su vez, se mueve en una órbita en torno a un centro galáctico. Durante el proceso evolutivo de la Humanidad, el hombre ha ido centrando cada vez más su interés en la obtención de bienes materiales en aras de su comodidad. Considerando el cuerpo físico como lo único importante, el hombre se fue apartando de todos los conceptos espirituales hasta el extremo de llegar a clasificarlos como totalmente inútiles en la vida. Con desconocimiento absoluto de las leyes de la Naturaleza, olvida que forma parte del plan de la Creación y pretende establecer sus propias leyes, que sólo han dado por resultado una sociedad donde el progreso humano se limita a la tecnología que satisface las necesidades materialistas del hombre. La comunidad científica ha ejercido un dominio absoluto sobre la conciencia humana y mantiene a la Humanidad bajo la ilusión de que lo consciente, la mente racional, es el producto más perfecto del proceso de evolución. Los materialistas desvirtúan la lógica, reduciendo a un mínimo el poder de las facultades intuitivas y psíquicas del hombre. Todo pensamiento o fenómeno que no pueda ser reducido, o más exactamente ‘rebajado’ al nivel de la palabra, no se considera como una verdad probada.

La Astrología es una disciplina mediante la cual se establece el vínculo entre la mente intuitiva y la mente racional. Ha sido combatida por los ignorantes que temen que aquello que les pueda revelar destruya la imagen que se han formado de sí mismos y su ‘miniuniverso’ personal. Las mentes limitadas, aunque sean muy inteligentes, cierran la vía hacia los niveles más altos de la conciencia. Si un individuo trata de comprender, a través de su proceso racional, aquello que sobrepasa su razón, quedará limitado por su propia definición de lo infinito.

En las últimas décadas la Astrología ha ido cobrando auge nuevamente como consecuencia de la infelicidad del hombre. El ser humano busca alivio a su dolor y como la sociedad tecnológico-materialista no satisface sus inquietudes acude a los ocultistas en busca de ayuda. No es fácil, en una sociedad que sólo piensa en su bienestar material, ejercer la Astrología pura, pero sí se puede contribuir, mediante un trabajo serio y responsable, a elevar el nivel profesional y a cumplir con el verdadero objetivo de esta ciencia: orientar.

La Astrología es muy amplia y entre sus principales ramas podemos citar las siguientes:

-Astrología Natal o Genetliaca. Es la más conocida y estudia al hombre basándose en la fecha, hora y lugar de nacimiento.

-Astrología Médica. Es la que estudia la influencia que ejercen los astros sobre el cuerpo humano y señala las causas de las enfermedades. Cada signo rige una parte del cuerpo y según sus características, planetas ocupantes, etc., se elaboran las conclusiones.

-Astrología Mundial o Judicial. Los países, al igual que las personas, atraviesan el ciclo de nacimiento-vida-muerte. Erigiendo una carta astral para el momento del establecimiento de una nación, el astrólogo puede deducir el curso de los acontecimientos de la misma.

-Astrología Meteorológica. Se usa comúnmente en relación con los estudios mundiales y trata de los fenómenos naturales y atmosféricos.

-Astrología Agrícola. Probablemente este fue el primer uso que el hombre dio a los ciclos planetarios, sirviéndose de ellos para plantar y recoger sus cosechas.

-Astrología Horaria. Esta rama constituye una aplicación distinta de los conocimientos astrológicos a la vida humana. Responde a preguntas planteadas en un momento dado, sin necesidad de estudiar la carta natal ni saber la fecha, hora y lugar de nacimiento.

La vida del nativo se conformará a los patrones que establece la posición de los astros en el cielo al nacerLa Astrología Natal es la más conocida, porque trata directamente con el destino de los seres humanos individualmente. El horóscopo natal revela el temperamento, la constitución física y demás características personales, así como los factores externos que habrán de influir, favorable o desfavorablemente, en la vida de una persona. Este análisis muestra la base de la individualidad, y todo lo que está determinado aquí permanece toda la vida como estructura básica, ya que la vida del nativo se conformará a los patrones que establece la posición de los astros en el cielo en el momento del nacimiento. La Astrología, sin embargo, no es una ciencia determinista. El ser humano evoluciona y puede cambiar los patrones de la carta. Es absolutamente exacta la conocida frase “los astros inclinan, pero no obligan”. Muchos piensan que la Astrología no tiene objeto, si todo lo que le habrá de suceder al hombre está escrito. ¡Naturalmente que todo está escrito!… incluyendo los cambios que el hombre puede realizar cuando adquiere dominio sobre las fuerzas negativas que le afectan.

Enviado por el 21 octubre, 2013. Temática Astrología. Si así lo desea puede comentar o seguir cualquier opinión respecto al artículo a través de RSS 2.0. O dejar un trackback.
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Un comentario en Astrología

  1. Me gustaría puntualizar y añadir al artículo que afirmar que nuestra vida depende de los astros es, más que una creencia, un convencimiento firmemente arraigado en todos los pueblos de la Tierra. En las grandes culturas antiguas, los astrólogos llegaron a ser más importantes que los gobernantes y los sacerdotes; y los hombres de ciencia y los sabios consideraron a los seres humanos como “microcosmos” dentro del inmenso “macrocosmos” o Universo, por supuesto interrelacionados.
    Ese convencimiento pervive y se afianza en nuestros días. Importa menos que puedan explicarse o no las conexiones e influencias que recibimos del Zodiaco: la experiencia nos demuestra de una manera incuestionable que las hay. Por ello, conocer la Astrología y saber lo que de ella podemos esperar, nos ayudará a conocernos mejor a nosotros mismos y a los demás; y tal vez nos impulse a orientar de la forma más conveniente nuestra trayectoria vital para que seamos más felices.

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