De dónde procede el Tarot

Como todo buen arte mágico o arcano, el origen del Tarot “se pierde en la noche de los tiempos”. Se dice que Hermes Trismegisto grabó los veintidós símbolos de los Arcanos Mayores en otras tantas láminas de oro. Otros sitúan sus inicios en Egipto, derivando incluso su nombre de las palabras egipcias “ta” (camino) y “ro” o “ros” (real). Una interpretación distinta deriva los veintidós Arcanos Mayores de las letras del alfabeto hebreo, empezando con el Alef. Otra los relaciona a una exposición sistematizada de las ideas clave del pensamiento hindú. Se han asociado también los símbolos del Tarot con los Tres Principios Divinos, los Doce Signos y los Doce Planetas, buscando siempre interpretaciones esotéricas que enlacen este arte de adivinación con todas las demás artes de la Gran Magia, el gnosticismo, la Cábala, etcétera.

El origen del Tarot se pierde en la noche de los tiemposUna interesante teoría afirma que su origen se basa en el hecho de que, después de que Alejandría fuera destruida, la ciudad de Fez se convirtió en la capital intelectual del mundo, frecuentada por eruditos de todas clases. A fin de facilitar la comunicación entre hombres de muy distintas lenguas, se decidió crear un lenguaje universal, que fue reflejado en un libro de imágenes donde abundaban los símbolos místicos. Se dice que la interpretación de esos símbolos universales y sus infinitas combinaciones permitió a los sabios de todo el mundo comprenderse entre sí y crear un almacén común de sabiduría. Estas imágenes, degradadas y mitificadas, son las que han llegado hasta nosotros en la forma de los Arcanos Mayores.

Lo cierto es que la primera fecha conocida de la existencia de una baraja de Tarot se remonta al año 1392, y esta se halla conservada en un museo europeo. Se dice que esta baraja fue pintada por Jacques Gringonneur por encargo del rey Carlos VI de Francia, por cuyo motivo algunos historiadores suponen que fue ideada para distraer la locura del rey: de ahí la burla de algunos detractores, que se refieren al Tarot como “un juego de cartas creado para entretener a un loco”. A partir de ese momento el Tarot inicia su expansión popular, sin duda gracias al interés de ciertos estratos sociales por todo lo que fuera magia y ocultismo, y se suceden los ejemplos de barajas en diversos países, como la de Bembo en 1415, encargada por el duque Sforza de Milán, y a la que se atribuye una historia profundamente esotérica y sangrienta. En 1546, el clérigo Guillaume Postel (que fue denunciado a la Inquisición y más tarde considerado loco) vinculó ya esotéricamente el Tarot, y las expresiones Taro, Rota y Ator, con el Tetragrammaton.

Papus, médico y ocultista francés de origen español, en una logia martinista de la Belle époquePero el verdadero fervor popular por esta arte adivinatoria no surgió hasta los siglos XVIII y XIX, con el florecimiento del esoterismo científico y la aparición de personalidades ocultistas tan célebres como Jean-Baptiste Aliette (que bajo el anagrama de Etteilla diseñó toda una baraja), Antoine Court de Gébelin (que además era arqueólogo y defendió durante toda su vida el origen egipcio del Tarot), Gérard Encausse (más conocido como Papus, autor de El Tarot de los gitanos) y Eliphas Lévi (nombre hebreo adoptado por Alphonse-Louis Constant), que le dio su principal toque cabalístico en su famoso Dogma y ritual de Alta Magia.

Eliphas Lévi, mago y escritor ocultista francésEn tiempos más modernos, grandes pensadores y psicólogos han dedicado estudios al Tarot y su simbología: C. G. Jung, T. S. Elliot, W. B. Yeats, Charles Williams, William Lindsay Gresham, etc., elaboraron teorías que van desde los arquetipos del inconsciente colectivo hasta el conocimiento simbólico del alma humana.

Lo cierto es que los orígenes del Tarot, como el de muchas otras disciplinas esotéricas, se pierde en el misterio y en las interpretaciones múltiples. Pero, como indican sensatamente muchos estudiosos del tema, lo importante del Tarot no es de dónde viene y quién lo originó, sino el simbolismo implícito que hay en él. Y este, provenga de donde provenga, es innegable.

Enviado por el 23 octubre, 2013. Temática Tarot. Si así lo desea puede comentar o seguir cualquier opinión respecto al artículo a través de RSS 2.0. O dejar un trackback.
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