El destino y las manos

La quiromancia es, con toda seguridad, la forma más antigua de adivinación del porvenir. Se ha extendido por todo el mundo a través de los gitanos trashumantes. Y es que, ¿a quién no le han intentado “echar la buenaventura” alguna vez en su vida?

El origen de la palabra quiromancia es del griego cheir, que significa mano y mancia, adivinación. La quiromancia se basa en la interpretación de toda una serie de signos contenidos en la mano del hombre desde su nacimiento y que difícilmente puede alterarse. Estas señales nos indican cómo discurrirá nuestra vida hasta el momento de la muerte.

Representación imaginaria de este arte adivinatorio muy extendido y aceptado en el RenacimientoA partir del siglo XVII se estableció un esquema general de la mano basado en la totalidad de los signos contenidos en ella.

Desde el punto de vista científico, la quiromancia se ha revelado como un medio importantísimo de diagnóstico de enfermedades. Tanto es así que especialistas médicos la utilizan para detectar afecciones mentales y nerviosas que hasta el momento eran imposibles de detectar por los medios convencionales de diagnóstico.

También es utilizada para diagnosticar deficiencias tiroideas o conseguir prever en algunos pacientes ciertos fallos cardíacos que se van a producir de forma inminente.

Sirvan estos ejemplos como prueba de la gran cantidad de cosas que nos puede mostrar la mano del hombre siempre, claro está, que sepamos leer atentamente en ella.

El destino y las manos
Nadie puede negar con fundamento que el mundo físico material tiene su origen en el mundo espiritual. Ello es aplicable al destino de la vida, cuyo resultado es producto de nuestros propios actos y de la ley kármica combinada con los ciclos de las leyes cósmicas. En consecuencia, del producto obtenido de la causa y el efecto se produce un resultado definitivo para nuestro futuro: el destino del hombre está marcado en el organismo a través de señales en sus manos. Dichas señales en forma de líneas y montes ya están creadas y reguladas por el karma individual, y por lo tanto son inalterables.

Las manos nos dan el conocimiento de nosotros mismos, indican el camino de cada uno en la vidaLa quiromancia es una ciencia sumamente interesante que presta excelentes servicios al conocimiento humano. Si bien al principio solamente era una manera popular de decir la “buenaventura” y su forma de predicción era inexacta, actualmente ciertos sectores cientificistas han ido estudiando la casuística de los signos y señales de distintas manos en relación a los hechos posteriores que se producen en el organismo y las consecuencias ambientales externas que afectan al individuo.

Cada acto, circunstancia, enfermedad, problema, etcétera, que afecte a un ser humano tiene su presagio en la escala de lo cósmico. Lo importante estriba en saber percibirlo a tiempo para estar preparado a lo que las circunstancias puedan traernos.

Las influencias astrales
El ser humano, como toda criatura viviente de nuestro planeta, se encuentra sometido a las influencias astrales que proceden de Venus, Júpiter, Saturno, Urano, Neptuno, Mercurio, Marte, la Luna y el Sol que afectan considerablemente a su desenvolvimiento en la Tierra.

Todo lo que existe en el universo está regulado por unidades de medida, número y peso; las leyes cósmicas son inmutables. Así como es en el macrocosmos, así es en el microcosmos. Como es arriba también es abajo. Como es en el interior, es en el exterior. Este hecho no solamente queda reflejado en las manos, sino que también está grabado en todo el organismo, en todo el cuerpo del hombre, y de esa impronta se genera la personalidad, como lo demuestran las investigaciones efectuadas en el campo de la Parapsicología. A partir de experiencias de psicometría, clarividencia y premonición, se han podido detectar claramente las predisposiciones futuras del individuo mucho antes de que estas se pusieran de manifiesto en el mundo físico tridimensional.

Desde hace centenares de años sabemos que por la forma de las manos se puede conocer el carácter y por las líneas y los signos el pasado y el porvenir. No existe oficio alguno que pueda borrar o modificar las líneas de la mano. Tampoco ninguna profesión tiene unas formaciones de líneas determinadas. Las líneas de las manos no se forman por el trabajo. Un agricultor que trabaje con las manos podrá tener más rugosidades y callosidades, pero no tendrá más o menos líneas principales. Las mujeres, por ejemplo, suelen proteger y cuidar sus manos, muchas de ellas ejercen el oficio de amas de casa, otras sin embargo trabajan en diversos sectores profesionales y todas, sin excepción, tienen grabadas las líneas principales de las manos.

Con esto no se quiere decir que el hombre tenga su destino en las manos. Lo que realmente tiene es la facultad del libre albedrío, es decir, la libertad de, a través de su voluntad, poder cambiar, decidir o reorientar su propio destino. Mediante la quiromancia podemos mejorar nuestro futuro, ya que las manos nos dan el conocimiento de nosotros mismos, nos indican el camino de cada uno en la vida. Cuando, a través de un estudio serio y en profundidad, conocemos dicho camino tenemos la posibilidad de transformar de una manera positiva nuestro carácter y en consecuencia nuestro destino.

Enviado por el 31 diciembre, 2013. Temática Quiromancia. Si así lo desea puede comentar o seguir cualquier opinión respecto al artículo a través de RSS 2.0. O dejar un trackback.
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