El Emperador

Simboliza al compañero de la Gran Madre (La Emperatriz), al Gran Padre Celestial, la voluntad y el poder cósmico. Se refiere a los grandes dioses paganos de la mitología: Júpiter y Urano. Es el genuino representante del patriarcado en su más pura concepción y esencia en el que se funda los valores tradicionales de la familia, la autoridad adquirida por herencia, el bienestar, la protección de sus súbditos o descendientes, el poder sólido y firme, la mano rígida que, sin debilidades ni dudas, conduce la nave hasta buen puerto.

El EmperadorCuando este arcano aparece cabeza arriba evidencia carácter fuerte, decidido, ambicioso, con ansias de protagonismo y de alcanzar el poder, la popularidad y la fama, sin inhibirse a las obligaciones y responsabilidades adquiridas. Representa a la autoridad, a los influyentes, a aquellos que tienen la misión de ayudar y/o proteger. Es un naipe que en líneas generales significa ayudas, favores, realizaciones, apoyos con los que se puede contar o que uno conseguirá merced a su buen hacer e impecable conducta. Representa, asimismo, la riqueza, la obtención de logros importantes (cargos o puestos de mérito), la capacidad para conquistar aquello que se ambiciona, firma de contratos importantes que han de servir para estabilizar el futuro y dotarlo de seguridades económicas… Por lo que se refiere a lo personal, esta carta pone de manifiesto a la persona autoritaria (incluso radical e intolerante en ocasiones), indómita, ambiciosa, egoísta en extremo, muy capaz de sacrificarlo todo en aras del poder y los beneficios materiales.

El EmperadorCuando este arcano aparece cabeza abajo, se perderán los apoyos que se tenían (si el naipe estaba al derecho) o no se conseguirán las ayudas deseadas. Significa también carencia de madurez y escasa voluntad, con supeditación a las bajas pasiones o ambiciones. Hay un toque de alerta acerca de la posible pérdida de bienes, negocios o propiedades, inestabilidad en la salud, impotencia (a cualquier nivel con preponderancia del sexual), inseguridades varias, despotismo, trifulcas, falta de armonía familiar y/o conyugal, y tendencia a mandar o dirigir con absolutismo, injusticia, y menosprecio de los que están por debajo.

En la vertiente sexual indica fuerte atractivo por las emociones lúbrico-mundanas, el boato, la vida social espectacular, romances de corta duración y aventuras plácidas en las que el sexo tiene un papel de mayor preponderancia que los sentimientos y/o el amor. Es el simbolismo antonomásico de la virilidad, del culto fálico (si bien no cometerá el error de sacrificar nada de lo que le ha costado conseguir, matrimonio, familia, bienestar laboral, etc., a cambio de una “ducha” de placer y sexo), del buscador de nuevas y excitantes circunstancias… Es el eterno amante del dinero, del poder y la influencia, del bello sexo, si bien casi nunca se supeditará a una aventura, por intensa que sea, que no esté acorde con sus intereses.

Enviado por el 8 diciembre, 2013. Temática El Emperador. Si así lo desea puede comentar o seguir cualquier opinión respecto al artículo a través de RSS 2.0. O dejar un trackback.
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